septiembre 27, 2026

Imputan en Rumanía a Andrew y Tristan Tate por tráfico de menores y otros delitos

La Fiscalía rumana presentó cargos por tráfico de menores, blanqueo de capitales y otros delitos relacionados con explotación sexual.
La defensa de los hermanos rechazó las acusaciones y anunció que impugnará posibles deficiencias probatorias y procesales.

Los influencers británicos Andrew y Tristan Tate fueron imputados en Rumanía por varios delitos, entre ellos tráfico de menores, blanqueo de capitales e influencia en declaraciones, de acuerdo con la acusación de la Dirección de Investigación del Crimen Organizado y el Terrorismo (DIICOT).

La acusación, fechada el 31 de agosto, establece que ambos deberán enfrentar un proceso judicial. En el caso de Andrew Tate, la Fiscalía también le atribuye delitos relacionados con relaciones sexuales continuadas con una menor.

De acuerdo con la investigación, Andrew Tate presuntamente se habría aprovechado de una víctima de 15 años, a quien habría captado bajo la promesa de una relación sentimental. Posteriormente, según la Fiscalía, la menor fue trasladada al Reino Unido, donde habría sido sometida a control, amenazas, chantajes y explotación sexual.

Las autoridades rumanas también sostienen que la víctima habría sido inducida a participar en actos pornográficos y actividades en una plataforma de videochat con fines económicos. Estas acusaciones forman parte del expediente y deberán ser analizadas durante el proceso judicial.

La Fiscalía solicitó además la incautación de cuatro automóviles de lujo, cuyo valor conjunto fue estimado en aproximadamente 825 mil euros.

La defensa de los hermanos manifestó que ambos rechazan las acusaciones y adelantó que revisará los elementos probatorios y procesales del caso para controvertirlos ante los tribunales.

Andrew y Tristan Tate residen en Rumanía desde 2017 y desde hace varios años enfrentan investigaciones relacionadas con presunto tráfico de personas. Además, en julio fueron detenidos en Miami tras requerimientos de autoridades británicas por otras acusaciones, entre ellas violación, tráfico, agresiones y delitos vinculados con material sexual infantil.

Hasta el momento, las imputaciones corresponden a acusaciones formales y no implican una sentencia definitiva.